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Ago 25

Este 2019 el Sol entra en mínima actividad, aunque no se descartan tormentas electromagnéticas.

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solLas características que ha mostrado el Sol durante todo el año pasado revelan que entre 2019 y 2020 alcanzará su mínima actividad.
Aproximadamente cada 11 años el Sol cambia su comportamiento, lo que se conoce como máximo y mínimo solar. Durante su activad máxima, la estrella emite altos niveles de radiación solar, expulsa grandes cantidades de material, presenta erupciones y aumentan las manchas solares. Estas son zonas de la estrella que se presentan más oscuras que el resto de su superficie, ya que tienen relativamente menor temperatura, pero presentan una intensa actividad magnética, explica la astrónoma de la U. de Chile Mónica Rubio.
Uno de los fenómenos más violentos que se producen en estos períodos de máxima actividad son las eyecciones de masa coronal, que son una mezcla de viento solar (corrientes de partículas cargadas que son liberadas desde la superficie del Sol) y radiación expulsada al espacio a muy alta temperatura y a millones de kilómetros por hora. Estas tormentas solares, especialmente las de mayor intensidad, pueden presentar peligro especialmente para los astronautas y satélites en órbita, e interferir con las comunicaciones y las señales de geoposicionamiento satelital por su fuerte campo magnético.
En cambio, durante la llamada fase de mínimo solar, tal efervescencia superficial del Sol prácticamente se silencia. Es lo que ha ocurrido durante todo el año 2018, en que las manchas solares han estado ausentes en la superficie del Sol durante el 60% de los días del año, y se espera que este año sea todavía menos.
Pero la NASA, a través de su sitio asociado Spaceweather, reconoció la semana pasada que el ciclo de mínima actividad no significa que las tormentas solares desaparezcan.
Es así como, pese a que hace dos semanas que no se ha producido ninguna mancha solar, el jueves pasado llegó a la Tierra una tormenta solar que provocó auroras sobre Alaska, Canadá e Islandia.
¿Qué la ocasionó si el Sol no presenta actividad?
La NASA encontró rápidamente al culpable: una fisura en la atmósfera del Sol. Los científicos denominan a este tipo de fenómenos como agujeros coronales y fueron descubiertos con telescopios de rayos X, ya que no son observables a simple vista.
Estos agujeros son una fuente primaria de tormentas solares cuando las manchas están ausentes. Durante el mínimo solar, los agujeros coronales se abren y pueden permanecer así durante meses, azotando periódicamente a la Tierra con el viento solar a medida que el Sol gira sobre su eje.
Paradójicamente, este mínimo solar podría traer tormentas más intensas que las que se vieron durante el máximo solar de esta década.
De hecho, hubo menos tormentas solares fuertes que las que se produjeron en los años 80 y 90, dice Marina Stepanova, académica del Departamento de Física de la U. de Santiago.
Es posible que, desde entonces, se haya ido acumulando mucha energía que no ha sido liberada. “Durante el mínimo solar la probabilidad de tormentas es más baja, pero si se producen podrían ser más violentas”, sostiene. Sin embargo, agrega, todavía no se conoce cómo funciona el régimen interno del Sol.
Mini Edad del HieloEl comportamiento del Sol puede ser bastante errático en ocasiones.
Si se mira hacia atrás los ciclos solares, existe un período que se conoce como Mínimo de Maunder, que se produjo entre 1645 y 1715.
Durante ese período hubo muy pocas manchas solares y las auroras en los polos también escasearon. “Se produjo una mini Edad del Hielo en Europa porque la temperatura bajó mucho. Pero después la actividad solar se reactivó, y con mucha violencia”, dice la física Marina Stepanova.
Según la investigadora, esto demuestra que hay ciclos solares diferentes al básico y cuyas propiedades todavía se desconocen.
Sin electricidadEn 1859, una tormenta solar afectó los sistemas telegráficos y generó auroras boreales (que es otro de los fenómenos que gatillan las tormentas solares), que esa vez pudieron verse hasta en Cuba y Hawái.
Durante 1989 una tormenta de gran intensidad dejó sin electricidad a Estados Unidos y Canadá.

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